Con “El Tiempo” a su favor, el cantante Ricky Bernard ahora traza su camino en el ambiente musical como solista.

En su sueño de conquistar corazones, Jorge Ricardo Quiñones Bernard fue creciendo sobre los escenarios en los espectáculos de talentos a nivel de toda la Isla, saliendo siempre por la puerta ancha.

Esos primeros aplausos llenaron al intérprete de energía para comenzar a pensar en grande, hasta llegar a la meta que se ha propuesto: ser respetado a nivel internacional y bandera de su país.

Ricky Bernard, nacido en Bayamón, pero criado en Toa Baja, convirtió la guitarra en su cómplice para que compartir el sentimiento que lleva dentro de su ser.

Definitivamente, los dos años y medio en que fungió como corista de Arcángel fueron fundamentales para el desarrollo artístico del exponente musical. Como parte del equipo de “La Maravilla”, Ricky Bernard recorrió países como Colombia, Honduras, Perú, Chile, República Dominicana, México y Ecuador, mercados que de seguro le abrirán nuevamente la puerta, porque su rostro es familiar y su voz conocida.

Aquel niño que atesoraba cada micrófono que encontraba a su paso porque era el instrumento indispensable para entonar sus primeras melodías y así captar la atención de familiares y amigos, hoy lo valora más porque conmueve a multitudes.

“Mi música se distingue porque transmite mi esencia como artista y cada canción tiene vida propia. Hoy busco un lugar en el escenario, ya que es mi tiempo. Es el momento apropiado para cumplir mi meta, tras años de desvelo y compromiso con el escenario, con el público…”, subrayó el cantante.

Ahora es “El Tiempo” -nombre de su sencillo- de Ricky Bernard, ábrele tu corazón.